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jueves, 25 de abril de 2019

Salud de los bosques en un mundo cambiante

Relativo a la "resiliencia" de los bosques y la manera de lograrla mediante el manejo forestal sustentable (MFS), en particular con el enfoque denominado manejo forestal "adaptativo" (MFA), un indicador clave es la "salud" forestal de esos bosques.

El siguiente video educativo,  de "science magazine", lo explica claramente. Sobre todo ante un entorno de cambio climático global (CCG).

jueves, 11 de abril de 2019

Avances en la detección de incendios forestales

El uso de cámaras web instaladas en lugares etratégicos para la vigilancia de montes es realizado por la protectora de bosques del Estado de México (PROBOSQUE),  en su oficina de comando contra este tipo de siniestros.

El sistema es similar al usado por el CENAPRED para monitorerear la actividad del Popocatépetl, solo que el sistema de PROBOSQUE no da acceso al público.
 
Otros avances tecnológicos de hoy, posibilitan el uso de sensores en la detección de incendios forestales, como el caso del sistema "Lesnoy Dozor", diseñado para el monitoreo de bosques y detección temprana de incendios forestales.

 


jueves, 21 de marzo de 2019

Bosques “resilientes”; la vanguardia forestal.


Ante los efectos evidentes del cambio climático global (CCG) en poblaciones forestales arboladas de varias partes del mundo, al margen de sus causas, el manejo forestal sustentable (MFS), en su enfoque manejo forestal adaptativo (MFA), se está orientando sobre un nuevo paradigma de “bosque”, sea de clima templado – frio, tropical o de semidesierto, denominado: bosque “resiliente” o bosque forestalmente “sano”.


Y la definición de bosque “sano”, conforme a las previsiones del índice de salud forestal (ISF) (http://foresthealthindex.org/), propuesto por el centro Aspen para estudios ambientales (https://www.aspennature.org/), es:


Aquel bosque que es resiliente a cambios y puede proporcionar servicios ambientales o ecosistémicos, a la par que satisfacer necesidades humanas.


Como lo enfatizan sus autores, al definir así la salud de un bosque no se presupone una noción definida de salud, sino una visión sanitaria amplia, desde cuatro perspectivas fundadas en objetivos públicos ampliamente aceptados, muy ligados al MFS, como son:

                                            Ø  La integridad ambiental

                                            Ø  La salud pública y seguridad

                                            Ø  Los servicios ecosistémicos

                                            Ø  El uso sostenible y su gestión

 De entre los agentes disruptivos que se están monitoreando en los  bosques de México, el cambio climático global (CCG) es el más importante, para lograr, vía tratamientos silvícolas y complementarios, i.e., silvicultura o cultivo del bosques, un manejo forestal sustentable, que garantice esa "resiliencia" en los montes.


Esta parte destaca porque no será la contemplación del conservacionismo  lo que salvará  a los bosques de las amenazas del CCG y convierta a los mismos en “resilientes”, sino su cultivo a través de regímenes silvícolas que garanticen la “salud” de los mismos, en los términos expresados.


El reto es si el pesado aparato burocrático del ambientalismo forestal mexicano, gubernamental y de la sociedad civil, logra reaccionar con la oportunidad requerida por los procesos del CCG en curso.
 

En los siguientes videos se explica más sobre los bosques "resilientes" y como están haciendo en otros países para lograrlos.


domingo, 13 de enero de 2019

Fotogrametría de bajo costo para inventarios forestales

El avance de los vehículos aéreos no tripulados (VANT), en inglés "unmanned aerial vehicles" (UAV), más conocidos como drones; y de ultraligeros, está abaratando la fotogrametría aplicada a usos diversos, entre ellos los inventarios forestales.

En los siguientes videos se ejemplifican ambos casos.

1. Uso de ultraligeros en inventarios forestales.



  2. Uso de VANT's en inventarios forestales de punta.


En este caso, la empresa finlandesa "mosaicmill", está elaborando planos con el mapeo de los árboles existentes en el predio, como se puede apreciar en su web:




















sábado, 15 de diciembre de 2018

Los inventarios láser de última generación

Los alcances tecnológicos actuales, posibilitan la miniaturización y transportabilidad de los componentes, como nunca antes.

En el siguiente video se muestra la última tecnología, del momento, para inventariar bosques.

 


domingo, 9 de diciembre de 2018

Bosques “sanos”.


La “resiliencia” de los ecosistemas naturales es una propiedad que está tomando cada vez mayor importancia en la administración de los recursos naturales en general, y de los forestales en particular, en razón de que la resistencia de tales ecosistemas a los efectos adversos del cambio climático,  y sus consecuencias, puede ayudar a mitigar sus efectos y posibilitar la generación de bienes, servicios y oportunidades de ellos, haciendo efectiva su “renovabilidad” en el tiempo.

El centro “Aspen” para estudios ambientales (http://www.aspennature.org/), impulsa lo que denomina el “índice de salud forestal” (“forest health index”), sita en: http://foresthealthindex.org/, que define a un bosque “sano” como: 


“Aquel que es resiliente a cambios y puede proporcionar servicios ambientales o ecosistémicos, a la par que satisfacer necesidades humanas”,


dando con ello otra dimensión al concepto “salud forestal”, más allá de la “sanidad forestal” tradicional.

De la definición anterior, se tiene que la clave es la capacidad de “resiliencia” de los bosques o montes, incluidas selvas y bosques del semidesierto, que deberá ser un objetivo adicional del manejo forestal sustentable (MFS), comunitario o no, para garantizar la capacidad de los bosques de satisfacer las necesidades de la sociedad a través del tiempo, en independencia de que el cambio climático sea inducido o no.

El siguiente video ilustra el particular de interés.

jueves, 8 de noviembre de 2018

Los vaivenes de la NOM Semarnat 059


La firma de convenios vinculantes, que el gobierno mexicano signa alegremente porque buscan, se dice, conservar los recursos naturales para las generaciones futuras, a las que simultáneamente se les traslada deuda externa (alguna impagable), que hace suponer que pagarán, ante insolvencia, con los recursos que se busca conservar, con beneficiario final en el gran capital.


La firma del convenio CITES (Convention on International Trade in Endangered Species of Wild Fauna and Flora), impulsó nuestra NOM-Semarnat-59, donde se incluyen especies por decisión política, desconociéndose por qué no se hacen esfuerzos por sacarlas, puesto que, teóricamente, no debería haber especies amenazadas ni en peligro de extinción; y menos aún, listas crecientes.


Brillan por su ausencia las unidades de reproducción de las especies que se dice se busca proteger, lo que genera, en los hechos, listas negras con las que aumenta el valor de las especies en ellas, en los mercados especulativos de tráfico de germoplasma. 


¿ Pero cuales vaivenes ?.


La asimilación del Cupressus lindleyi (cedro blanco) con Cupressus lusitanica, tornó legalmente intocada a esta especie, aun cuando el propio gobierno estableció  plantaciones masivas de ella en los años cuarenta, con fines reforestadores; y no se trata de bosque naturales, sino plantados.


Quieren combatir el cambio climático, pero proscriben especies cuya rusticidad ha probado ser adecuada en el pasado mediato.


La inclusión del Cedrella odorta (cedro rojo) como especie que además está regulada por la ley de vida silvestre, con decisiones centralizadas en la dirección general de vida silvestre en la ciudad de México; que también abarca a la vegetación, pues vida silvestre es todo lo no cultivado, animal o vegetal, debe ser gestionada a través a UMA’s.


Ahora que inicie el proyecto de un millón de hectáreas del programa “sembrando vida”, que correctamente debería ser “plantando vida”, se tendrán que registrar como UMA todos los solares en donde sea establecido el cedro rojo, para ver si después dejan a sus dueños cosecharlo.


El más sonado fue la asimilación de Pinus ayacahuite como Pinus strobiformis, que duró poco, porque los genios de la NOM 59 no repararon en la cantidad de hectáreas plantadas con el denominado árbol mexicano de Navidad y que la presión política que ejercieron las asociaciones de plantadores, obligó su exclusión de tal NOM, lo que mueve a pensar que la supuesta protección de las especies no obedece a una necesidad real, sino a caprichos que son mantenidos o cancelados, según la fuerza política o mercantil de los actores.


Vamos a ver en que concluye el asunto del cedro rojo, pues ya se habla de su salida. Si el Banco de México hizo un billete conmemorativo de quinientos pesos, tal vez el comité de la NOM 59 libere especies para el programa estratégico “consentido”.


Después de 10,000 años, el enfoque agronómico de domesticación de especies, que originó la agricultura (incluidas la etnobotánica y la etnozoología), parece ser el mejor enfoque de conservación natural, más que la generación de listas negras que solo benefician a los traficantes de las especies en ellas, que lucran con los precios especulativos que las mismas les posibilitan.